El Maravilloso Mundo De La Oracion
TODO
COMIENZA CON LA ADORACIÓN A DIOS.
Todo en
nuestra vida debe comenzar con adoración. La adoración es lo primero. Luego de
adorar, viene lo demás como predicar, cantar, ofrendar, diezmar, profetizar,
enseñar, evangelizar, sanar enfermos, reprender demonios, y mucho más.
Aun así,
recordemos que primero somos adoradores, y lo seremos por la eternidad.
Adorar
es rendición de nuestra voluntad a Dios todos los días.
Es agradecimiento, es seguirle y servirle;
Adorar
es un estilo de vida en el cual necesitamos andar.
Romanos
12:1 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de
Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio
vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.
(BLS) Por eso, hermanos míos, ya que Dios
es tan bueno con ustedes, les ruego que dediquen toda su vida a servirle y a
hacer todo lo que a él le agrada. Así es
como se le debe adorar.
Primero es necesario adorar. Es la mejor forma de someter la mente y las
emociones; lo cual nos permite alejarnos de lo humano y conectarnos con el
poder de Dios.
Sólo se
puede lograr, adorando.
Las
preocupaciones diarias, absorben nuestro tiempo
Es
importante aprender a empezar nuestros días adorando a Dios
Adorar es:
Ø Un sentir que viene con la nueva criatura que ahora
somos en Cristo.
Ø Su naturaleza formándose en nosotros a través del
Espíritu Santo.
Ø Servirle y seguirle.
Ø El principal propósito y meta de los convertidos a
Cristo.
Ø Vivir para Él y hacer su voluntad.
Ø Deseos de conocerle y obedecerle más y más.
Ø También, ser un adorador es anhelar su presencia.
Ø Es separarnos de prácticas de la vida pasada, y
caminar firmes en la nueva vida en Cristo.
Ø Es sembrar de nuestro dinero y tiempo en su obra.
Ø Es darle el lugar principal al Señor, en el cual
nada en nuestras vidas lo suplanta. Es darle
a Dios lo que es de Dios, y a César lo que es de César.
La adoración no es algo superficial, es tan
profundo que podemos tocar el corazón de Dios, y tan amplio que podemos conocer
lo que le agrada. Luego descubrimos sus propósitos para cada uno de nosotros.
Por lo tanto, más y mejor adoración surgirán en el ser de quien más agradece.
Mat 4:8 Otra vez le llevó el diablo a un
monte muy alto, y le mostró todos los
reinos del mundo y la gloria de ellos,
Mat 4:9 y le dijo: Todo esto te daré, si
postrado me adorares.
Mat 4:10 Entonces Jesús le
dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu
Dios adorarás, y a él sólo servirás
el
secreto del éxito de Jesús para la gran misión en la tierra fue orar e
interceder. Sin embargo, Jesús era firme cuando se trataba de adorar y
agradecer al Padre celestial. Leamos S. Mateo 4:10 “Al Señor tu Dios adorarás,
y a Él solo servirás
La adoración nos prepara a cada uno, y acondiciona
el ambiente para la oración poderosa, la cual tiene efecto y vida ante el trono
de Dios.
Podemos
entonces decir:-Hoy quiero ser un adorador, anhelo orar constantemente, y
entender que la adoración me lleva a la
oración
Muchas
cosas que deberían ocurrir, pero no ocurren porque no oramos constantemente.
La
adoración me lleva a la oración eficaz, pues prepara mi mente y mi espíritu
para ese acercamiento con el eterno
. La
oración es el método de Dios.
Dios no bendice a los perezosos
la oración no es trabajo para los negligentes, sino
para los diligentes y esforzados.
Cuando adoramos, nuestra humanidad entra en el
mundo de lo sobrenatural.
”.
Cuando
conocemos a Dios en nuestra vida, la adoración y acción de gracias, fluyen de
lo más profundo de nuestro ser. Leamos S. Juan 11:41 “… Y Jesús, alzando los
ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído”. Leamos también
S. Mateo 26:30 “y cuando hubieron cantado el himno, salieron al monte de los
olivos”.
Comienza
adorando, y luego puedes orar eficazmente
Cuando
comienzas adorando, tu oración será de otro nivel, tendrás fortaleza y fluidez
al orar. La oración nunca pasará de moda, aunque muchos cristianos lo último
que hacen es orar. Creen ser tan hábiles que
piensan no necesitar de la oración.
¿Cómo
haces tú para darte ese lujo?. El lujo de salir sin orar, exponerte al mundo, sus tentaciones, sus tinieblas y sus
confusiones, sin orar.
Cuando te alimentas bien, tres veces al día,
mantienes las defensas de tu cuerpo. Cuando oras mantienes tus defensas
espirituales contra el mal, logras una vista espiritual bien clara y tus
sentidos alertas.
Si al
comenzar tu oración, sientes pesadez, lentitud o distracción, lo cual es normal
en nuestra carne, entonces comienza adorando. La adoración es la vida de la oración.
Cuando
iniciamos nuestra oración adorando, preparamos nuestro espíritu para alcanzar
la presencia, pues sometemos lo humano en nosotros. Luego la batalla de la
mente es ganada, para ese encuentro con el Dios todopoderoso, nuestro
Padre.
VERDADES Y PRINCIPIOS DE LA ORACIÓN
La adoración nos prepara para la oración, pues
somete nuestra humanidad y nuestro ego, para que el Señor ocupe el trono de
nuestro corazón. La adoración profunda y rendida atrae al Señor hacia nosotros
LECCIÓN 2
IMPORTANTES
ACCIONES PARA LLEGAR A LA
ORACIÓN EFICAZ
Texto bíblico: Leamos Santiago 5:16 “Confesaos vuestras ofensas
unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho”.
Stg 3:2 Porque todos ofendemos muchas
veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de
refrenar todo el cuerpo.
Stg 3:2 Todos fallamos mucho. Si alguien nunca falla
en lo que dice, es una persona perfecta, capaz también de controlar todo su
cuerpo. NVI
Comentario sobre el texto bíblico: El apóstol
Santiago, nos muestra en estas palabras inspiradas por el Espíritu Santo, que
las relaciones con los demás pueden influir positiva o negativamente en
nuestras oraciones. Habla de confesarnos las faltas unos a otros, refiriéndose
a sanar las relaciones rotas, afectadas por algún conflicto. Porque: Relaciones
sanas, oraciones eficaces.
Aplicación personal: El apóstol es firme cuando enseña, que la eficacia
de nuestras oraciones, depende en gran manera de nuestra relación con otros,
especialmente con los de la casa. Pienso que por vernos todos los días,
necesitamos aprender a soportarnos las fallas y mejorar en nuestro carácter y
trato con los más cercanos, “pues, nos vemos todos los días”.
Si
queremos tener una poderosa vida de
oración, se hace indispensable, mejorar nuestras relaciones con las demás
personas: Padres, hijos, esposa, familiares, amigos y compañeros de trabajo, de
estudio, vecinos, jefes, empleados, clientes o proveedores, hermanos en la fe,
entre otros. La disciplina y la sanidad relacional, nos llevan a la oración
eficaz
Reflexión
Santiago
5:16 “Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que
seáis sanados. La oración eficaz del justo
puede mucho”.
Somos los
responsables de formar el hábito de orar en nuestras vidas.
Para orar eficazmente necesitamos orden y
disciplina. Esta disciplina requiere responsabilidad,
tiempo, esfuerzo, dedicación, sacrificio y constancia.
Sin
disciplina en nuestra práctica de la oración, nos estancamos fácilmente.
La disciplina espiritual enriquece
abundantemente nuestras vidas.
No dejes
la valiosa disciplina de entrar en la presencia de Dios y tener comunión con Él
diariamente, la oración sin disciplina
desciende hacia el estancamiento y el fracaso.
Es
difícil orar cuando nuestro amor por Dios se vuelve tibio.
Nuestro
amor por su presencia, nuestra pasión por adorarle y servirle, se encienden y
crecen cuando nos encontramos con Dios todos los dias, a través de la oración y
lectura de sus promesas reveladas en la Biblia.
Empieza a
formar el hábito de la oración en tu
vida, la oración es el privilegio más grande en la vida cristiana.
Los
privilegios siempre traen consigo responsabilidades.
Haz que
la oración sea un buen hábito en tu vida.
Siembra un pensamiento y cosecharás un acto;
siembra un acto y cosecharás un hábito; siembra un hábito y cosecharás un
carácter; siembra carácter de oración al Padre, y cosecharás tu destino.
Da lo
mejor de ti ante Dios. La oración funciona porque el Señor obra; sin embargo,
Él mismo está limitado por nuestra falta de trabajo, esfuerzo y sacrificio en
la oración eficaz.
Dios no nos dará lo mejor de sí hasta que nosotros
le demos lo mejor de nosotros.
Los grandes héroes de la fe fueron hombres y
mujeres de oración, quienes apartaban tiempo para hablar con Dios
constantemente.
Daniel
oraba tres veces al día
David
oraba tres veces al día con clamor, lamento y lágrimas, y Dios le escuchaba.
Además le adoraba y alababa siete veces al día.
El
apóstol Pablo pasaba su vida en oración, ayunos y vigilias
nuestro Señor Jesús oraba profundamente, oraba de noche, oraba de madrugada y
hasta el amanecer.
Necesitamos llegar al nivel en que la oración sea
prioridad en nuestras vidas. Luego, el
favor de Dios se manifestará
constantemente en nosotros. Se abrirán los cielos, y la bendición de
Dios nos seguirá.
Disciplina en la oración
Asumimos un oficio con la disciplina que este
conlleva, cuando estamos conscientes de los beneficios que nos produce ese
oficio.
En la oración, está escondida la vida y el
bienestar del creyente en Cristo. La comunión con Dios, es el oficio que nos
prepara para el crecimiento y el éxito presente, como también nos prepara para
el destino eterno.
Bajo esta convicción, practicaremos con
determinación y disciplina la vida de oración. No será incómoda, rutinaria,
pesada ni aburrida. La oración será nuestro descanso más completo, nuestro
deleite y nuestra fuerza. Practicándola diariamente, nuestro entendimiento de
las cosas de Dios se amplía, facilitando así el trabajo del Espíritu Santo en
nuestra conducta y carácter.
VERDADES Y PRINCIPIOS DE LA ORACIÓN
La oración es un ejercicio espiritual;
Quien más la práctica, mejor la conoce, y más productivas deben ser su vida
espiritual y su fe.
LECCIÓN 3
ESTABLECE HOY CONEXIÓN CON JESÚS, A
TRAVÉS DE LA ORACIÓN
Muchos altibajos del creyente son por falta de
oración
Textos bíblicos: Leamos S. Juan 15:4“Permaneced en mí, y yo en
vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece
en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí”.
1era Pedro
5:7“Echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de
vosotros”.
Jesús
enseñó a sus discípulos a orar, y les motivó para que lo comprendieran y
experimentaran en sus vidas diariamente. La conexión espiritual con nuestro
Señor, nos transmite vida sobrenatural, de tal forma que al depender de él,
nosotros podamos lograr todo lo que determinemos dentro de su propósito.
Aplicación personal: No podemos dar los frutos del “reino”, sin estar
conectados con Jesús. De Él proviene lo sobrenatural en nuestras vidas. Como
una rama separada de la vid no recibe la savia del tallo principal, lo cual le
acarrea esterilidad y muerte, de la misma forma, nos ocurre a nosotros si nos
desconectamos de Cristo y su palabra. La iniciativa de permanecer en Él, debe
ser nuestra.
Por su
parte, el apóstol Pedro nos dice que echemos toda ansiedad sobre Él. Los males
de estos tiempos como el estrés y todo afán, tienden a distraernos y sacarnos
de la gloriosa permanencia en Él.
La mejor
forma de permanecer en Cristo es disfrutando de su presencia, nutriendo
nuestras vidas con las escrituras, de manera devocional, de forma diaria y
constante.
Reflexión
Alguna de las razones por las cuales
oramos son:
1. Para tener paz en el corazón, aun en medio del más
terrible conflicto.
2. Para que Dios nos use.
3. Para conocer y crecer en Dios.
4. Para caminar con Dios.
5. Para que Él se revele a nosotros.
6. Para que nos transforme el carácter y la vida.
7. Para que haga su voluntad en nuestros caminos.
8. Para que Dios provea en toda necesidad.
9. Que podamos glorificar al Señor.
Actitudes y formas en la oración:
ü Con humildad.
ü Con sinceridad.
ü En tus propias palabras, tal y como hablas con un
amigo en privado.
ü Con fe basada en las promesas bíblicas de Dios para
sus hijos y creyentes en Cristo.
ü Siempre ora al Padre celestial en el nombre de
Jesús, dándole las gracias por haber escuchado tu petición.
ü Ora por aspectos específicos, de manera insistente.
ü Ora apoyado en las promesas de la palabra de Dios,
ellas afirman nuestra fe y nuestra autoridad.
Algunos motivos de oración:
ü Por necesidades básicas como alimentos, vestido,
medicinas, estudios y trabajo.
ü En medio de la tentación o antes.
ü Contra los enemigos y a favor de ellos, para la
salvación. También para la victoria en el conflicto.
ü Por santidad y fidelidad.
ü Crecimiento espiritual.
ü Preocupaciones y angustias; cámbielas por la paz de
Dios.
ü Sabiduría, inteligencia y habilidades.
ü Por prosperidad y salud.
ü Por finanzas y propiedades.
ü Nuestros pastores y líderes.
ü Nuestra congregación.
ü Por los patrones, amos, jefes.
ü Por los empleados, siervos.
ü Por los gobernantes, las autoridades, fuerzas de
seguridad y órganos judiciales.
ü Por la familia.
ü Por los amigos, vecinos y compañeros de estudio.
ü Los ministerios que predican el evangelio de
distintas formas. (Campañas, conferencias, obra social, misiones, institutos
bíblicos, música, medios de comunicación y otros.)
Recuerda
orar constantemente, y así no serás un visitador de la presencia divina, sino
que serás un habitante en la presencia
de Dios. Las bendiciones vienen en respuesta a la oración. Mientras más
oramos, mayores serán nuestros frutos y más crecerán nuestra relación con Dios
y nuestra fe.
Mar 14:32 Vinieron, pues, a un lugar que se llama
Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre
tanto que yo oro.
Mar
14:33 Y tomó
consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a entristecerse y a angustiarse.
Mar
14:34 Y les
dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos
aquí y velad.
Mar
14:35 Yéndose
un poco adelante, se postró en tierra, y oró que si fuese posible, pasase de él
aquella hora.
Mar
14:36 Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de
mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú.
Mar
14:37 Vino
luego y los halló durmiendo; y dijo a Pedro: Simón,
¿duermes? ¿No has podido velar una hora?
Mar
14:38 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a
la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.
Mar
14:39 Otra vez
fue y oró, diciendo las mismas palabras.
Mar
14:40 Al
volver, otra vez los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados
de sueño; y no sabían qué responderle.
Mar
14:41 Vino la
tercera vez, y les dijo: Dormid ya, y descansad. Basta,
la hora ha venido; he aquí, el Hijo del Hombre es entregado en manos de los
pecadores.
Mar
14:42 Levantaos, vamos; he aquí, se acerca el que me entrega.
Hch 3:1
Curación de un cojo
Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora
novena, la de la oración.
¡Qué
responsabilidad tan grande la que tenemos!
Cuando no
oramos nos perdemos de un privilegio, de gozar y experimentar la presencia de
Dios
Testimonios- hombre ocupado 30 minutos
de oracion
De esta forma, terminó la vida terrestre de uno de
los más grandes y abnegados mártires de
todos los tiempos.
VERDADES Y
PRINCIPIOS DE LA ORACIÓN
Los
creyentes que tienen vida de oración, pasan
a tener influencia en el mundo espiritual, y son relevantes para la
causa de Cristo.
LECCIÓN
cuatro
EL CARÁCTER QUE DESARROLLA UN
INTERCESOR
Quien intercede, desarrolla una vida de
amistad con Dios. Todo creyente que siente compasión por otros, y luego es
impulsado o impulsada a interceder, además de ser hijo de Dios, se constituye
en amigo de Dios, pues le preocupa lo que a Dios le preocupa, y quiere que se
cumplan los planes de Dios.
Luc 11:5 Les dijo también: ¿Quién de vosotros que tenga un amigo, va a él a medianoche y
le dice: Amigo, préstame tres panes,
Luc 11:6 porque un
amigo mío ha venido a mí de viaje, y no tengo qué ponerle delante;
Luc 11:7 y aquél,
respondiendo desde adentro, le dice: No me molestes; la puerta ya está cerrada,
y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y dártelos?
Luc 11:8 Os digo,
que aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo por su
importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite.
Comentario sobre el texto bíblico: Siempre que la Biblia hace mención acerca de la
oración intercesora, la persona o comunidad que requieren de dicha oración,
tienen una relación directa con quien o quienes intercederán.
En esta parábola, el intercesor busca la manera de
solucionar una urgencia básica, en el momento más apremiante “a medianoche”
El Señor nos garantiza respuestas cuando
oramos por otros ante el Padre. La intercesión perseverante es lo más seguro
que puede haber.
Dios no
te proveerá para tus amigos, al menos que insistas tocando sus puertas con la
“oración intercesora”. Por eso, nuevamente el Señor nos enseña los alcances de
la intercesión perseverante, que por supuesto, es impulsada por una carga de
crisis o emergencia.
Cuando
pides para ti, usas tus privilegios de hijo de Dios; más cuando intercedes por
otros, actúas como amigo o amiga de Dios, al preocuparte por lo que a Él le
preocupa.
Reflexión
Un intercesor está dispuesto en el espíritu a
pararse en la brecha (dar la batalla frente a la grieta moral o espiritual), y
tomar el problema, cualquiera que sea, para orar. Mantiene siempre la pasión
por los demás,
es alguien perseverante y valiente que
no se detiene hasta ver un cambio.
El intercesor es alguien que no cesa de orar hasta recibir respuesta. Es
alguien que está dispuesto a hacer escudo de oración por otros.
Características de quien Intercede
Mar 1:29 Al salir de la sinagoga, vinieron a
casa de Simón y Andrés, con Jacobo y Juan.
Mar 1:30 Y la suegra de
Simón estaba acostada con fiebre; y en
seguida le hablaron de ella.
Mar 1:31 Entonces él se acercó, y la tomó de
la mano y la levantó; e inmediatamente le dejó la fiebre, y ella les servía.
Tiene convicción absoluta de la justicia de Dios,
por lo tanto nunca tomará la justicia por sus propios medios.
es una persona de gran valor personal.
Frutos de la intercesión:
1. Dialogo continuo con el Señor.
2. Alcanza un nivel más profundo de comunión con Dios.
3. La intercesión siempre tendrá una recompensa
visible.
Beneficios de la intercesión:
1. Velar por el bien de otros.
2. Alimentar lo espiritual.
3. Disfrutar plenamente de una vida consagrada.
4. Dios va mostrando lo que impide el fluir y así
vamos limpiando nuestras vidas.
5. Diferenciar fácilmente entre lo espiritual y lo
material.
6. Dar valor justo a las cosas y a las personas.
Recuerde usted, la oración intercesora no es un don
exclusivo para algunos, la intercesión es para todos, para los jóvenes y para
los adolescentes. Satanás hace pensar a muchos, que la intercesión es solamente
para algunos “cristianos especiales o fuera de serie”, lo cual es falso.
La oración intercesora es un deber y
una necesidad de todo cristiano que ama a Dios y a su prójimo.
VERDADES Y PRINCIPIOS DE LA ORACIÓN
Cuando intercedemos, ejercemos nuestro oficio
sacerdotal heredado de Cristo.
En el Antiguo Testamento, durante la dispensación de la ley, la
intercesión la ejercían los sacerdotes Judíos, descendientes de la tribu de
Leví; hoy, en la
gracia, Cristo nos revistió con su manto sacerdotal para ejercerlo
nosotros. El Señor espera que voluntariamente seamos intercesores.
LECCIÓN
cinco
FIRMES EN LA LIBERTAD DE CRISTO
Un árbol firme e inamovible es aquel
cuyas raíces están bien profundas. La profundidad con Dios, la alcanzamos a
través de nutrirnos con su palabra revelada. Profundidad es firmeza.
Texto bíblico: Leamos Gálatas 5:1 “Estad, pues, firmes en la
libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo
de esclavitud”.
Comentario sobre el texto bíblico: Algunos hermanos de la iglesia de los Gálatas
habían cambiado su fe en Cristo por guardar las observaciones de la ley,
cayendo así en la religiosidad. Ellos cedieron a las presiones del maligno, a
través de los religiosos fanáticos judaizantes. Pablo les dice a estos
creyentes que han caído de la gracia, que volvieron a la esclavitud de antes.
Es decir, están separados de Dios y sus principios que traen vida, bienestar y
salvación. Caer de la gracia, es hacer nula nuestra integración con Cristo. Con
la caída, se niegan las verdades fundamentales de la fe en el Señor.
Aplicación personal: Siempre, el pueblo de Dios se ha enfrentado con la
tentación de volver al pasado, de caer esclavos en la vida anterior. Para que
esto no suceda, es necesario atender el consejo apostólico de permanecer firmes
en la gloriosa vida que el Señor nos ha dado con su amor y poder. Es necesario
defender lo que hemos recibido de Él. No queremos retroceder, y volver a la
ignorancia de una vida sin Dios; del vacío y su dolor; de la amargura y su
odio; de las religiones y su miedo o de los vicios y la destrucción. Lo que
hemos recibido, hay que defenderlo con firmeza.
Reflexión
Traemos para ustedes breve información, sobre cómo
y cuando actúan los espíritus de opresión en la vida de las personas.
ü Desde el vientre, antes del nacimiento, si hubo un
rechazo, o la madre no quería quedar embarazada.
ü Por causa de fornicación, adulterio u otras
razones, sucede entonces que el pecado abre las puertas y vienen espíritus en
conexión con toda clase de pecado voluntario.
ü Cuando desobedecemos los mandamientos de Dios.
ü La rebelión a la autoridad, en el hogar y en otros
lugares.
ü El odio.
ü En nuestra ignorancia sin Cristo, hacíamos muchas
cosas que no considerábamos pecado, aunque delante de Dios y sus preceptos si
lo son.
ü También nos pueden atar las palabras negativas que
puedan salir de nuestra boca, en Proverbios 6:22 dice: “Te has enlazado con las
palabras de tu boca y has quedado preso con los dichos de tus labios.”
ü Los espíritus son asignados por medio de las
palabras cuando estas moldean la conducta negativamente.
ü Practicas de idolatría y hechicería de nuestros
padres y otros familiares.
ü Las agresiones y la violencia.
ü El rechazo y el rencor.
ü Las maldiciones verbales.
ü Los vicios.
Junto a la maldición heredada por el pecado y los
espíritus inmundos, las opresiones vienen a nuestra línea sanguíneo-familiar,
de generación a generación. Estas se manifiestan a través de:
-Enfermedades Físicas como: Cáncer, diabetes, el
corazón, enfermedades renales, respiratorias, etc.
-Actitudes negativas, que vienen por patrones de
conducta y se convierten en enfermedades emocionales y psicológicas como por
ejemplo: rencor, amargura, pleitos, chismes, malicia, arrogancia, autoestima
baja, frustración, egoísmo, falta de perdón, y fracasos en los negocios, en los
estudios o en las relaciones sentimentales.
Por otro lado, son transferidos patrones de
conducta, actitudes negativas como vicios o rechazo al evangelio. Estas
maldiciones y ataduras, son rotas en la vida de alguien de la familia que viene
a Cristo y lo recibe como Salvador personal, renunciando al pasado y aceptando
la vida nueva.
Otra forma de opresión, viene por practicar el
ocultismo, cantos inmorales o satánicos, práctica de tarot, santería,
hechicerías, tabla ouija, lectura de la palma, hipnotismo, juegos ocultos,
brujerías del agua, magia negra, amuletos, aros, copas, baños, astrología y
consultas del futuro.
Hay una realidad que no debemos pasar por alto. Es
que Satanás vino a matar, hurtar y destruir; pero Jesucristo ha venido a darnos
vida, liberación y vida en abundancia. Nos corresponde a nosotros cuidar la
salvación y la libertad recibidas.
El evangelio es un estilo de vida. Una forma de
ser, de pensar, sentir y actuar. Por lo tanto, los rasgos negativos señalados
anteriormente, no forman parte de esta nueva vida en Cristo. Al contrario, esta
vida de reino, trae lo siguiente:
En lo físico
-Liberación, sanidad, salud, bienestar.
En lo emocional psicológico:
-Paz, gozo, perdón, humildad, bondad, auto estima
alta.
En lo espiritual:
-Obediencia, fe, esperanza, paciencia, confianza,
santidad.
En sentimental
-Comprensión, compromiso, amor, justicia.
En lo material
-Éxito, prosperidad, avance, crecimiento
VERDADES Y PRINCIPIOS DE LA ORACIÓN
El amor de Cristo, derramado en nosotros, saca todo miedo y opresión. Su
amor es más grande que todo tu pasado; también su amor es más grande que tus
fallas y debilidades. Por lo tanto, aunque te equivoques, Él nunca te
abandonará. En la oración disfrutamos del amor pleno de Dios.
LECCIÓN seis
TODO
CREYENTE QUE PUEDA EMPUÑAR
EL PODER DE LA
ORACIÓN SERÁ
FUERTE EN EL REINO.
(La
verdadera fuerza, la fuerza más
productiva de un ser humano en la tierra, es conocer a
Cristo, luego entender y practicar la oración
constantemente, hasta ver milagros y prodigios.)
Texto bíblico: Leamos Hebreos 11: 34, 35 “…Apagaron fuegos
impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron
fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros. Las mujeres
recibieron sus muertos mediante resurrección mas otros fueron atormentados, no
aceptando el rescate, a fin de obtener mejor resurrección”.
Comentario sobre el texto bíblico: “Esta demostración dice mucho sobre la importancia
del tema que enseñamos, más aun, en nuestro tiempo, pues a través del nombre de
Jesús, poseemos y conquistamos. Es necesario entender y utilizar con eficacia
el poder de la oración. Las batallas de estos tiempos contra las fuerzas del
mal son sin descanso. Cada creyente puede alcanzar la victoria si se dispone a
orar con determinación”.
Aplicación personal: Dios espera que seamos fuertes, aguerridos,
conquistadores y triunfadores, por lo cual nos invita a empuñar la espada de la
oración y disfrutar de sus logros. Los conflictos del diario vivir y las
pruebas más difíciles se convierten en nuestro campo de entrenamiento. Es allí
donde aprendemos a crecer en fe, paciencia, confianza y perseverancia; y que
nuestro Dios, lo que dice lo hace en su momento.
Reflexión
La
lección más importante que podemos aprender es “cómo orar”. La oración es la llave maestra de la vida más
consagrada para Dios, y también es el más alto ministerio. Quien está entrenado en la oración es quien puede hacer más para Dios.
De la manera como Jesucristo ejerció su ministerio, debemos darnos a Dios en lo
que concierne a las cosas espirituales y a las materiales. Lo mejor es buscar
nuestra propia satisfacción solamente en el cumplimiento de su voluntad. Ya sea
que Él nos guíe por medio del sufrimiento o la consolación, tanto lo uno como
lo otro, serán igual para el alma que se encuentra verdaderamente rendida a
Dios. “La oración no es más ni menos que
un permanente sentido de la presencia de Dios” E. M. Bounds.
Asegúrate de ser cuidadoso con tus deberes secretos,
sea lo que sea que hagas, mantén estos deberes espirituales siempre activos. El
alma que es descuidada en lo que a ello se refiere, no podrá ser prosperada. La
infidelidad a Dios y el endurecimiento del corazón, casi siempre comienzan
cuando la oración es descuidada y olvidada.
La mejor manera de luchar contra el
pecado, es luchar sobre nuestras rodillas. La oración de fe es el único poder en el universo
al cual atiende el gran Jehová, Dios de toda creación. La oración es el remedio
sobrenatural.
VERDADES Y PRINCIPIOS DE LA ORACIÓN
Dedica bastante tiempo a la comunión secreta con Dios. Este es el
secreto que enriquece al cristiano.
LECCIÓN siete
¿RESPONDE
DIOS LA ORACIÓN SIEMPRE?
La
seguridad de que Dios nos responde, es la base y fuerza de nuestras oraciones.
Además, orar nos enseña a esperar, cuando la respuesta tarda.
Texto bíblico: Leamos 1era Juan 5: 14 y 15 “Y esta es la
confianza que tenemos en Él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad,
Él nos oye. Y si sabemos que Él nos oye en cualquier cosa que pidamos, sabemos
que tenemos las peticiones que le hayamos hecho”.
Comentario sobre el texto bíblico: El énfasis del apóstol Juan en este versículo, es
“la confianza que sentimos, cuando oramos conociendo la voluntad de Dios”. Por supuesto,
esto no es nada liviano ni superficial. Pedir es sumamente importante, sin
embargo, pedir conforme a la voluntad de Dios es indispensable y decisivo para
obtener las respuestas a nuestras oraciones. El apóstol Juan, desea
convencernos sobre lo fácil que es orar y creer, cuando tenemos la ventaja de
conocer la voluntad de Dios, en cuanto a asuntos específicos.
Aplicación personal: Necesitamos volver a la sencillez de confiar en
Dios. Los muchos conceptos y las altas filosofías modernas, logran escondernos
elementos tan sencillos, básicos e importantes como “la confianza en Dios o la
voluntad de Dios”. El gran desafío aquí es conocer lo que al Padre celestial le
agrada, y practicarlo. Descúbralo, y entrará en un buen ritmo de resultados
productivos, en su vida de oración. Obtendrá respuestas de Dios en los aspectos
grandes, medianos o pequeños de su vida.
Reflexión
¿Por qué Dios no responde algunas oraciones? Esta
es una pregunta que pasa por la mente de muchos hijos de Dios, y concluyen
pensando que sus oraciones al parecer no son eficaces. Pero Dios si responde
todas las oraciones. Él responde “si”, “no”, “así no”, “todavía no”, o “de esa
forma no”.
Dios nos ama tanto que nunca nos concederá
respuestas fuera de su voluntad. Su mayor interés es que cultivemos una
relación estrecha e íntima con Él, hasta que conozcamos lo que le agrada y por
supuesto hacerlo. A través de esta escritura, el Señor quiere que nuestra
relación “Padre-hijos”, perdure entre Él y nosotros por toda la eternidad.
Si nuestra petición es incorrecta, Dios dice “no”;
si el momento es inadecuado Dios dice “todavía no”; si no es la manera
correcta, Dios dice “así no”; si estás cometiendo faltas, Dios dice
“arrepiéntete”, y entrégame tus faltas; si el pedido es correcto, el momento
conveniente y estamos actuando correctamente, Dios dirá si, es el momento, la
forma adecuada y los motivos correctos.
Siempre, el principal propósito de todo milagro o
respuesta sobrenatural, es dar gloria a Dios, y gozo a nosotros sus hijos.
Criterios equivocados acerca de la oración
Algunos piensan: ¡Solo nos queda orar como último
recurso! Otros dicen: “ore usted que se encuentra más cerca de Dios”.
Hay quienes solo oran cuando tienen una gran
necesidad. La buena noticia es que podemos buscar a Dios en todo tiempo, no hay
distancias que afecten ante Dios, Él
está a una oración de distancia. Todo el que invoca su nombre, puede entrar
a su presencia a
través de Cristo. Dios no olvida nuestras oraciones,
sólo que nosotros debemos ser constantes
en ello.
¿Cuándo es retenida la oración?
Siempre que el Señor tiene algo mejor; si falta o
escasea nuestra fe; son momentos en que necesitamos confiar más en el Señor;
también es retenida la respuesta cuando no hemos sido buenos administradores de
lo que Dios nos ha dado; también cuando convertimos a Dios en un medio para un
fin (solo interés). Él desea ser tanto el medio como el fin, el centro de todo;
tampoco viene respuesta a la oración, cuando estás enojado con tu prójimo o
familiar, cuando tenemos pecados conocidos sin confesar y estamos tanto en
desobediencia como en rebeldía; igualmente, al no cumplir nuestros deberes bíblicos financieros
como diezmos, ofrendas, primicias, en nuestra congregación o hacia nuestra
cobertura.
Establece hoy una conexión con Jesús a través de la
oración y la obediencia a su palabra. Cuando el hombre ora Dios obra. El poder
de la oración está en quien la oye (Dios), y no en quien la pronuncia
(nosotros). Sin embargo, para que nuestras oraciones tengan poder en la tierra,
necesitamos crecer en la obediencia, madurez y carácter de Cristo.
Dice un canto:
“Crezcamos como Jesucristo lo hizo en la tierra, en
gracia ante Dios y los hombres y en lo espiritual. Pues para crecer hay que
amar a nuestros enemigos, y odiando no puedes vivir lo que Cristo vivió. Si
quieres tener la estatura que Cristo mantuvo, hoy debes tu ser por entero al
Señor entregar; pues ya no es el tiempo de ser un cristiano inmaduro. Los
árboles que no den fruto, el Señor los desechará.”
VERDADES Y PRINCIPIOS DE LA ORACIÓN
“Nuestras oraciones si tienen aceptación en el trono del Señor. El clamor de los hijos
de Dios en la tierra es importante ante su presencia.”